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2 min de lectura

Enganchados al Scroll: Cómo la IA de las redes sociales afecta nuestra mente y calidad de vida

El motor de recomendación de las redes sociales utiliza inteligencia artificial para capturar nuestra atención y está afectando nuestra calidad de vida.

Escrito por Juan Maldonado

Inteligencia artificial Redes sociales Salud digital
Ilustración de una persona absorta por la luz de su teléfono móvil

El segundo gran impacto de la humanidad con la inteligencia artificial es el motor de recomendación de las redes sociales. Este sistema está impulsado por una red neuronal que crea un modelo de quién eres y conoce tus gustos. Está diseñado para aprender de lo que a ti y a tus amigos les gusta con el fin de capturar al máximo tu nivel de atención. Este mecanismo se describe como una adicción agresiva. Una gran parte de esta adicción no es culpa del usuario, ya que está impulsada por una inteligencia artificial diseñada para capturar y retener la atención de manera efectiva.

Esta adicción, impresionantemente poderosa, está reduciendo directamente nuestra calidad del sueño. La exposición a la luz blanca de la pantalla del teléfono antes de dormir hace que tengamos menor sueño. Ver el teléfono en esos momentos disminuye la calidad del sueño, mientras que leer un libro (incluso en Kindle con bajo brillo) la mejora. La adicción es tan fuerte que, a pesar de saberlo, es muy probable que sigas viendo tu teléfono por la noche.

El impacto va más allá del sueño. Ha llegado al punto de destruir momentos importantes de conexión humana, como el tiempo antes de dormir con la pareja, transformándolo en un momento de desconexión digital donde se usa el teléfono para manejar la ansiedad, a pesar de que el uso del teléfono es parte del problema de ansiedad. Desde la explosión de los algoritmos de IA en redes sociales, los puntajes en pruebas académicas como PISA han estado en picada. Además, desde que los teléfonos móviles con redes sociales se popularizaron, los índices de depresión, ansiedad y otros problemas mentales han aumentado significativamente, particularmente en niñas y mujeres. Existe una correlación directa entre la cantidad de horas que pasamos pegados al teléfono y sentirnos deprimidos. Incluso ha habido un crecimiento en las visitas a urgencias por daño físico autopropiciado derivado del uso de teléfonos, especialmente en jóvenes.

Esta adicción hace que sea muy difícil leer libros, algo que se sabe que mejora la inteligencia humana, porque el tiempo se dedica a hacer “scroll”. Es difícil dejar de hacer “scroll” porque nuestros amigos están en esas plataformas, y dejar de usarlas puede generar la sensación de perder esas conexiones, aunque sean débiles; estos “amigos de social media que perdemos son los que nos secuestran y nos mantienen haciendo doom scrolling”. En esencia, esta inteligencia artificial, desalineada de los intereses humanos y optimizada para capturar atención y vender anuncios, está teniendo efectos negativos profundos en nuestra salud mental, conexiones humanas, capacidad de aprendizaje y calidad de vida en general.